HISTORIA DEL COLEGIO SALESIANO DE PIURA

CONGREGACIÓN SALESIANA

La historia de la Presencia Salesiana en estas cálidas tierras se remonta al año 1900, cuando don Juan Hilarión Helguero Checa y el Párroco de la ciudad R.P. Manuel Ríos veían la necesidad de traer a nuestra ciudad a los Hijos de Don Bosco, para el establecimiento de una Escuela netamente salesiana, cuya metodología ya era bastante conocida en esa época. Gracias a las gestiones e influencia de don Juan Hilarión se aprovechó la breve estadía en la ciudad del sacerdote salesiano R.P. Alfredo Sacchetti para celebrar en pocas horas una sesión en la Municipalidad y otra en la Junta Departamental a fin de conocer y aprobar el proyecto de contrato para la llegada de los salesianos y que el referido P. Sacchetti llevó para cursarlo a Turín (Italia) y alcanzar su aprobación. Los superiores accedieron benévolamente al deseo y pedido de los piuranos, es así como un 19 de febrero de 1906 llegan a Piura, los primeros religiosos de la Congregación Salesiana.

El Inspector R.P. Ciriaco Santinelli comprendió rápidamente todo el bien que se podía hacer en esta ciudad y resolvió la fundación de esta Casa Salesiana. Acompañado de los clérigos: Meyer, Carpió y Ortiz, se instalaron en una casona cedida generosamente por Don Hilarión Helguero. Después de adquirir lo indispensable, sin faltar una modesta capilla y la presencia del R.P. Francisco Gianola, en calidad de confesor se dio inicio al año escolar, siendo designado por un año como primer director y fundador el R.P. Octavio Ortiz Arrieta, quien en aquel 1906, era aún clérigo.

Fue un año de organización, en el que se inició la Banda escolar dirigida por el propio director. En los años siguientes se establecieron los talleres de carpintería, zapatería y sastrería. Funcionó también el internado.

De 1911 a 1916, nuevamente fue designado como director el R.P. Octavio Ortiz. El 07 de abril de 1912, apareció » La Campanilla», el semanario de la familia Salesiana, que desde entonces se ha venido publicando hasta nuestros días.


El 12 de Julio de 1912, Piura fue estremecida por un violento terremoto, que dejó al     Colegio casi destruido, se tuvo que improvisar barracas para continuar las labores escolares. Poco tiempo después el Padre Octavio Ortiz emprendió la construcción del nuevo edificio. En los años siguientes los sucesivos directores fueron ampliándolo con la compra de los terrenos circundantes. Es importante destacar el espíritu altruista de distinguidos piuranos que en horas difíciles supieron brindar su apoyo y colaboración. Como no recordar a don Juan Hilarión Helguero que obsequió la casona para el colegio y a quien por antonomasia todos llamaban «El Padre de los Salesianos”, al Dr. Víctor Eguiguren, que obsequió una gran extensión de terreno, donde hoy funciona la secundaria del Colegio Salesiano Don Bosco; así mismo a Enrique del Carmen Ramos, a Daniel García Lemus, entre otros ilustres bienhechores y colaboradores.

En 1920 fue traída desde España la bellísima imagen de María Auxiliadora, la misma que fue bendecida solemnemente el 23 de mayo del mismo año y que se venera hasta nuestros días.

Entre 1948 y 1956, el R.P. Teófilo Guaylupo, piurano y exalumno estuvo como director del Colegio, continuando con la ampliación y mejoramiento del mismo emprendida por sus antecesores.

El 1° de mayo de 1956 con motivo de las Bodas de Oro, se consagró el altar Mayor del templo, construido de mármol de Carrara, Italia. Con extraordinario esplendor del 19 al 23 de Setiembre de ese mismo año se celebraron «Las Bodas de Oro» de la Familia Salesiana. Prestigiaron y presidieron la semana de festejos los Monseñores: Federico y Pérez Silva, Obispo Diocesano de Piura; Víctor Álvarez, Obispo de Ayacucho; Otoniel Alcedo, Obispo Auxiliar de Chachapoyas; y el R.P. Carlos Orlando, Inspector de los Salesianos del Perú y Bolivia.

La puesta en marcha del Oratorio Festivo Salesiano del R.P. Alberto Álvarez ( El Padre Good ) en 1956 fue otro de los eventos de grata recordación para los piuranos; funcionó en los terrenos de la congregación en la margen izquierda del río Piura hasta 1959 cuando el Director R.P. Eugenio Pennati inició la construcción del Colegio Don Bosco, para la secundaria, que fue terminado y solemnemente bendecido el 29 de agosto de 1962 por el entonces Arzobispo de Piura y Tumbes Monseñor Erasmo Hinojosa Hurtado. En los años sucesivos el Colegio Don Bosco continuó ampliándose con la compra de los terrenos adyacentes y la construcción de nuevas aulas y nuevos ambientes.

Hacia fines de la década de los 60 el Padre Alberto Álvarez se trasladó al sector oeste de la ciudad y con mucho trabajo y sacrificio puso en marcha un nuevo Oratorio Salesiano al que denominó «Coscomba» con un área aproximada de 12 hectáreas y ubicado al finalizar el AH Nueva Esperanza.

Años después, por la década del 70, se animó el apostolado de los alumnos del cuarto y quinto de secundaria del Colegio Salesiano “Don Bosco” junto con las alumnas del Colegio “Nuestra Señora de Lourdes”, para apoyar con la catequesis, dado el creciente número de oratorianos.


Entre otros acontecimientos importantes que se han sucedido durante estos años tenemos: la construcción del edificio del Colegio Salesiano en la calle Libertad 333, la construcción del Santuario de María Auxiliadora, la edificación del Colegio Don Bosco, para la secundaria, la construcción de la Capilla de Don Bosco, el Oratorio Salesiano de Castilla, el Oratorio Salesiano de Coscomba, la edificación de la Obra Social y Asistencial de BosconiaCEO María Auxiliadora, el Oratorio de Tacalá, el Oratorio María Auxiliadora de la calle Libertad, el Oratorio Cosio del Pomar, la construcción del Nuevo edificio para la Primaria, la reunificación del Colegio Salesiano Don Bosco (Primaria y Secundaria ), la remodelación del antiguo Colegio Salesiano, la construcción del Patio techado.

A 106 años de su llegada a Piura, la Familia Salesiana continúa creciendo. Hoy en día seguimos contamos con los Salesianos de Don Bosco SDB, las Hijas de María Auxiliadora, los Cooperadores Salesianos, las Voluntarias de Don Bosco, Grupo ADMA, las Damas Salesianas, entre otros.

Algunos de los rasgos más importantes del educador salesiano ha sido y continúa siendo, el ser portador del amor de Dios a los jóvenes que necesitan ser comprendidos y queridos, ser también presencia viva de Cristo y tratar siempre de concatenar el estudio, el deporte, la disciplina y la espontaneidad; sin descuidar los medios naturales que contribuyen al equilibrado desarrollo de todas las facultades humanas; el Sistema Preventivo hace hincapié en acercar a los jóvenes por medio de la oración y los sacramentos. Más que un sistema puramente preventivo es un instrumento potente de la Gracia Sobrenatural sobre la que se apoya, adaptándose a las circunstancias actuales de la vida y es además una invitación permanente a los jóvenes para que no se dejen seducir por la drogadicción, la prostitución y tantos otros peligros que les acechan a cada instante, y más bien orienten sus vidas hacia algo positivo y de utilidad.

Por todas estas apreciaciones creemos que los piuranos tenemos que agradecer a Dios, a la Santísima Virgen Auxiliadora, a Don Bosco, a todos y cada uno de los salesianos que han trabajado y a los que continúan. Que Dios les bendiga les recompense grandemente y les siga bendiciendo con nuevas vocaciones que permitan la continuidad de la Obra Salesiana.